Entra T-MEC en Nueva Etapa y Mantiene Certidumbre Para Comercio Fronterizo: Pedro Lozano
Nuevo Laredo, Tamaulipas.— El presidente de la Asociación de Transportistas de Carga (ATC), Pedro Lozano Martínez, aseguró que el T-MEC continúa siendo el principal instrumento de certidumbre para el comercio de América del Norte, al afirmar que la decisión de Estados Unidos de sustituir la renovación automática del tratado por un esquema de revisiones anuales no representa una ruptura, sino el inicio de una nueva etapa de negociación que mantiene vigente el marco jurídico que impulsa el intercambio comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
«Lo primero que conviene destacar es lo que no ocurrió: no hubo ruptura, no hubo denuncia unilateral, no hubo cancelación. El tratado continúa y con él continúa el acceso preferencial y el arancel cero para la gran mayoría de las exportaciones mexicanas hacia el mercado más grande del planeta», destacó Pedro Lozano Martínez, al subrayar que la continuidad del acuerdo brinda certidumbre a quienes diariamente sostienen la actividad comercial en la frontera.
El dirigente transportista explicó que el primero de julio de 2026 marcará un momento relevante en la historia del T-MEC, no porque el acuerdo haya concluido, sino porque inició un nuevo mecanismo de revisión anual que estará vigente hasta 2036.
Señaló que, pese a las interpretaciones de algunos analistas sobre una posible incertidumbre, el tratado sigue plenamente vigente y conserva las condiciones preferenciales que han permitido consolidar a México como el principal socio comercial de Estados Unidos.
Lozano Martínez enfatizó que para el corredor comercial Nuevo Laredo-Laredo, por donde cruza más del cuarenta por ciento del comercio terrestre entre ambos países, la permanencia del T-MEC representa una garantía para miles de empresas, operadores logísticos, agentes aduanales y transportistas que todos los días movilizan mercancías con reglas claras y estabilidad jurídica.
El presidente de la ATC recordó que especialistas como Antonio Ortiz Mena consideran que las revisiones anuales pueden convertirse en una herramienta útil para atender de manera oportuna los desafíos de la relación comercial trilateral, permitiendo ajustes continuos sin poner en riesgo la vigencia del acuerdo, además de mantener abierto el diálogo entre los tres países.
Asimismo, destacó que el tratado podrá ampliarse nuevamente cuando exista consenso entre México, Estados Unidos y Canadá, lo que abre la posibilidad de fortalecer su permanencia en el largo plazo conforme evolucionen las condiciones políticas y económicas de la región.
Respecto a la estrategia de negociación del gobierno estadounidense, Lozano Martínez señaló que el estilo de la administración del presidente Donald Trump privilegia mantener abiertos los procesos de negociación para impulsar temas como seguridad fronteriza, migración y comercio.
Sin embargo, consideró que este escenario también representa una oportunidad para que México fortalezca su posición en cada mesa de diálogo y defienda los intereses nacionales.
Añadió que las próximas reuniones bilaterales permitirán avanzar en acuerdos para fortalecer las reglas de origen, reducir la dependencia de componentes asiáticos y consolidar una manufactura regional más competitiva, beneficiando directamente a la industria instalada en México.
Pedro Lozano sostuvo que la posición de Estados Unidos no debe interpretarse como un castigo para México, sino como parte de una dinámica de negociación en la que nuestro país mantiene importantes ventajas.
Recordó que México se ha convertido en el principal socio comercial de Estados Unidos, con exportaciones que superan los 640 mil millones de dólares anuales y niveles arancelarios altamente competitivos, condiciones que además han impulsado la llegada de inversiones mediante el fenómeno del nearshoring.
Finalmente, el dirigente de la ATC coincidió con la postura del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, al considerar que Estados Unidos requiere de México para fortalecer las cadenas de suministro regionales y reducir su dependencia de Asia.
En ese contexto, afirmó que el nuevo esquema del T-MEC representa un modelo de negociación más dinámico, en el que la frontera norte, particularmente Nuevo Laredo, cuenta con la experiencia, infraestructura y capacidad para seguir siendo el eje estratégico del comercio internacional de América del Norte.