Avanza en Tamaulipas iniciativa para fortalecer la protección a docentes y trabajadores de la educación: Anzaldúa Nájera
Patricio Lerma
Ciudad Victoria, Tamaulipas.— La diputada de MORENA, Blanca Aurelia Anzaldúa Nájera, celebró la aprobación de su iniciativa para fortalecer la protección y seguridad de docentes y trabajadores de la educación en Tamaulipas, misma que ya fue enviada para su próxima publicación en el Diario Oficial del Estado. La legisladora señaló que maestros de distintos municipios le han expresado su satisfacción debido a que la nueva normativa atiende vacíos legales que los dejaban vulnerables ante situaciones de violencia.
Anzaldúa explicó que la reforma fue respaldada por todas las fuerzas parlamentarias, lo que permitió su aprobación por unanimidad en el Pleno. Subrayó que docentes de diferentes niveles han enfrentado agresiones, amenazas e incluso casos graves registrados en años recientes, por lo que era urgente brindarles mayor certeza y respaldo institucional. “Estábamos desprotegiendo a los maestros, necesitaban seguridad y tranquilidad para ejercer su labor”, dijo.
La diputada aclaró que la protección contempla todos los niveles educativos y también incluye a trabajadores administrativos, intendentes y personal manual, quienes también forman parte del sistema educativo y en ocasiones están expuestos a riesgos en sus centros de trabajo.
Respecto a inquietudes expresadas por padres de familia, Anzaldúa aseguró que la normativa también contempla mecanismos para atender faltas cometidas por docentes, a través de comisiones bipartitas entre la autoridad educativa y la representación sindical, lo que garantiza equilibrio y seguimiento adecuado a cada caso.
En otro tema, la legisladora llamó a combatir la deserción escolar mediante un enfoque solidario. Relató casos de niñas y niños que no asisten a la escuela por no contar con los tenis del color solicitado en el uniforme. “La ley dice que la educación es obligatoria, no habla del color de los tenis”, enfatizó, al pedir a directores y maestros ser sensibles con menores de escasos recursos. Añadió que tanto ella como sus compañeras han apoyado a familias sin hacer públicas esas ayudas, y exhortó a la comunidad educativa a priorizar la inclusión.
Consultada sobre las crecientes responsabilidades que recaen sobre los docentes, reconoció que la carga laboral es alta y que la malla curricular es exigente. Señaló que la escuela no puede sustituir la responsabilidad educativa de los padres. “La educación empieza en el hogar; los maestros colaboran, pero no pueden asumir tareas que corresponden a las familias”, puntualizó.