COMAPA Victoria repara hasta 4 mil fugas al mes
infraestructura antigua incrementa reportes
Patricio Lerma
CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas. — La Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Victoria atiende de manera inmediata las fugas en líneas generales y mantiene un ritmo constante de reparaciones que alcanza entre 3 mil y 4 mil fugas al mes, informó su gerente general, Fernando García Fuentes.
El funcionario explicó que cada reparación tiene un costo aproximado de 2 mil a 3 mil pesos, dependiendo del personal, equipo y materiales utilizados. Aunque la cifra de fugas atendidas es elevada, aseguró que actualmente reparan más de las que surgen diariamente.
“Cada día nace una nueva fuga, pero afortunadamente estamos resolviendo más de las que van apareciendo. La instrucción del alcalde es intensificar los trabajos antes de que termine el año”, señaló.
García Fuentes reconoció que la red hidráulica de Victoria es vieja y carece de la sectorización necesaria para regular presiones, lo que provoca que las fugas aumenten cuando hay suficiente abasto de agua.
COMAPA trabaja actualmente en instalar válvulas de control de presión en zonas donde se está sectorizando la ciudad, lo que permitirá reducir daños en la red.
“Cuando aumenta la presión y no hay control automático, las tuberías antiguas revientan. La sectorización ayudará a regular y evitar que sigan surgiendo tantas fugas”, explicó.
El gerente detalló que un porcentaje importante del agua se pierde dentro de los hogares y no en la red pública. Esto se evidenció a partir de la instalación de casi 10 mil nuevos medidores en lo que va del año.
COMAPA estima que entre 15 y 20% del agua producida podría estarse perdiendo en fugas internas de las viviendas, muchas de ellas invisibles para los usuarios.
“Nos llaman porque el medidor sigue marcando aun con las llaves cerradas. Ahí detectamos fugas en sanitarios, goteras, mangueras olvidadas o problemas en tuberías enterradas que incluso dañan las viviendas”, apuntó.
Respecto a las zanjas pendientes por trabajos de agua o drenaje, García Fuentes indicó que iniciaron con 266 detectadas, de las cuales ya han atendido cerca del 50%, quedando poco más de 100 por reparar.
Los trabajos varían según el material de la vialidad, ya sea concreto o carpeta asfáltica.
“Las cuadrillas están supervisadas. Si un trabajo no cumple con la calidad, se regresa y se rehace. La prioridad es que no vuelvan a acumularse zanjas sin reparar”, afirmó.
Mencionó que hay coordinación con la Secretaría de Obras Públicas municipal para que, antes de repavimentar alguna zona, COMAPA revise la infraestructura subterránea y reponga tomas o tramos dañados.
García Fuentes recalcó que el organismo mantiene supervisores en campo y que, cuando existe algún señalamiento ciudadano, se atiende de inmediato, aunque muchos reportes obedecen a confusiones por el tamaño de las zanjas o por trabajos en proceso.
“A veces parece un ‘chopito’, pero es porque la zanja es muy pequeña. En obras grandes, como la de la avenida 16 entre Yucatán y César López de Lara, se hizo una reparación completa de casi 100 metros”, mencionó.
El gerente concluyó que, aunque la infraestructura limitada complica la operación, COMAPA continuará reforzando la detección y reparación de fugas, así como el bacheo derivado de estas intervenciones.